por
Haley Moncrief
Cristina Fernández, la flamante presidenta reelecta de Argentina, no padece cáncer de tiroides. Esta noticia probablemente contribuya a poner punto final a las especulaciones que han rodeado la reciente "epidemia" de cáncer en otros cuatro presidentes sudamericanos -anteriores o en ejercicio-, todos de izquierda, aunque unos más extremos que otros.
En el año 2010, el presidente paraguayo, Fernando Lugo, fue diagnosticado con linfoma no Hodgkin. Ese mismo año, los médicos detectaron un cáncer linfático en la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.
En junio del año pasado, facultativos dieron a conocer que el primer mandatario venezolano, Hugo Chávez, sufría cáncer pélvico. El octubre, al ex jefe de Estado brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva se le descubrió cáncer de garganta.
A Fernández se le diagnosticó cáncer de tiroides a fines de diciembre, noticia que inmediatamente se convirtió en uno de los temas más populares en Twitter mediante el hashtag #fuerzaCristina. El anuncio de su enfermedad el 28 de diciembre provocó inquietud en muchos de sus simpatizantes, que escribieron mensajes de solidaridad como: "Estoy absolutamente desconcertado al saber que nuestra presidenta tiene cáncer" y "Deseo una rápida recuperación a Cristina Fernández y abrazos a su familia. Mi padre padeció este mal y sé cuánto se sufre".
Sin embargo, como siempre la reacción de Chávez a la noticia fue la que generó mayor ruido. El controvertido líder comenzó a especular que la oleada de cáncer en la región podrían haberla causado los militares de EEUU al suministrar o inyectar una sustancia desconocida a los primeros mandatarios. "¿Sería extraño que [EEUU] hubieran desarrollado una tecnología para inducir el cáncer y nadie lo sepa hasta ahora?", formuló la pregunta durante una ceremonia de las Fuerzas Armadas de Venezuela el 28 de diciembre.
Chávez basó sus comentarios -admitió que estaba pensando en voz alta en lugar de realizar una aseveración bien fundada- en la información que se reveló el año pasado de que entre 1946 y 1948, el Gobierno de EEUU llevó a cabo experimentos humanos en Guatemala, en los cuales se expuso a diversas personas a enfermedades venéreas.
La "reprobable" afirmación del polémico líder recibió la total condena del Departamento de Estado del país norteamericano.
Si bien a primera vista la "declaración" parece ser bastante absurda, también despierta la curiosidad. ¿Se podría inducir el cáncer como un ataque encubierto a estos líderes? Si analizamos específicamente el ahora inexistente cáncer de Fernández, conocido como carcinoma papilar tiroideo, se estima que la tasa de supervivencia bordea entre el 90% y el 98%, de acuerdo con Julio Moreno, cirujano oncólogo de la Fundación Favaloro de Buenos Aires. "Si yo pudiera elegir qué tipo de tumor tener, sin duda elegiría este carcinoma", señaló Moreno, citado por la prensa argentina.
Considerando el pronóstico positivo de Fernández -y el hecho de que los estudios de tejidos descartaron la presencia de células cancerígenas en la tiroides-, nos podríamos preguntar por qué el Gobierno estadounidense induciría una enfermedad esencialmente inofensiva en un líder político, todo ello sin mencionar que Rousseff, Lugo y el mismo Chávez sostienen que ahora ya no padecen este mal.
Asimismo, los estudios han demostrado que si se inyectaran células cancerígenas en una persona, su sistema inmunológico, con casi total certeza, atacaría y destruiría el tejido extraño.
Sobre la base de estos hechos y el diagnóstico errado de Fernández, parece no haber necesidad de que cunda el pánico o se inventen teorías conspirativas sobre este desafortunado "brote" de cáncer en estos líderes sudamericanos.
No sería la primera vez que Chávez "piensa en voz alta", como pueden evidenciarlo sus elucubraciones semanales de más de dos horas en el programa de conversación "Aló Presidente" (que volvió al aire luego de un receso de varios meses mientras se recuperaba Chávez). Esto viene a demostrar cómo debemos lidiar con sus divagaciones mentales: con una dosis de escepticismo y sensatez.
Es un texto en columnas , que expone el comentario de Haley Moncrief , sobre Cristina Fernández , Responde al modo expositivo , argumentativo
Fuente : http://www.bnamericas.com/opinion_piece.jsp?idioma=E¬icia=1427383
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